Crónica de concierto:Neocantes, 27.02.2009
Los Viernes de la Tradición VII ciclo.
Iglesia de San Sebastián Mártir, San Sebastián de los Reyes, Madrid.
Por Fernando Martínez
Música humana, música divina: Del Ars Nova al Renacimiento
Este es el título que eligió esta formación de cámara para su presentación en San Sebastián de los Reyes. Aunque yo añadiría “… música para la paz interior en tiempos de crisis”. Porque si algo necesitamos en estos tiempos de convulsiones financieras es música tan espiritual como ésta, que nos eleve y nos aleje de los problemas terrenales y nos reconcilie con el Altísimo, aunque a algunos nos cueste reconocerlo. Pero que haga olvidarnos de banqueros y gobernantes… al menos durante una hora y media.
Neocantes es en realidad un trío que nació hace más de veinte años centrado en la investigación, recreación y divulgación de la música española que se interpretaba en las capillas renacentistas y barrocas con la mayor fidelidad posible. Este empeño resulta harto difícil, por las lógicas dificultades que tiene desentrañar cómo podía ser esta música tan compleja, hace tantos siglos. Germán Torrellas es el impulsor del trío y, aunque antes, en un rapto místico y con alguna (sin duda) equivocada licencia que me tomé, pude hacer suponer que la música que escuchamos era únicamente de corte divino, lo cierto es que el repertorio utilizado tenía mucho de popular y villano, como muy bien nos explicó Torrellas, que hizo de maestro y que, aunque pidió perdón por lo que pudo haber aburrido con su discurso, lo cierto es que en absoluto tenía que pedir disculpas. Agradecimos sinceramente las introducciones que hizo, porque así entendimos con mayor claridad algunas de las claves de esta música, tan alejada de nuestros tiempos modernos, pero en el fondo tan cercana, porque forma parte de nuestro pasado y de nuestra cultura. Haríamos bien en conocerla más para descubrir que, más allá de modas musicales pasajeras y de rápido consumo, hay otras más profundas y que exigen un mayor esfuerzo. En ello está este trío, y desde luego el otro día, consiguió que algo aprendiéramos y disfrutáramos de nuestra Música Antigua. Y para dar más realce a esta música, el concierto se celebró en la Iglesia de San Sebastián Mártir, cercana al Museo Etnográfico El Caserón, donde discurre el ciclo.
Fue un delicado y emocionante viaje del románico (Códice de Madrid, siglo XIII, y Llivre Vermell, siglo XIV) al Siglo de Oro, pasando por el Cancionero de Palacio, del XV y con textos de Juan del Encina, y la música del Renacimiento en el siglo XVI.
El sonido, impecablemente acústico, como debe ser en este contexto; los instrumentos utilizados, entre los que destacaron una fídula, copia construida por el artesano Jesús Reolid, y la voz, la voz de Ingartze Astuy, que conmovió al respetable, alcanzando cotas sublimes. Tiene un algo especial su expresividad y sus gestos… Tiene esta mujer una capacidad de comunicación innegable. Nada desentonó en este concierto de altísimo nivel evocador, en absoluto aburrido o pesado para alguien como el que suscribe, neófito en la materia. ¿Música clásica? ¿Música culta? ¿Música religiosa? ¿Profana, tal vez…? Da igual: Música, con las letras bien altas, para creyentes y para los que no lo son.
No estaría mal que términos como Hoquetus (primera obra musical culta atribuida a un español) o conductus motete, reemplazaran por un día en los titulares de los periódicos a palabras como recesión, deflación… Lo dicho: música brillante para tiempos oscuros. Como éstos.
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